¡Honor a quien honor merece! Un emotivo momento ha sido captado en las calles de Monterrey.
Esto luego de que un establecimiento de pizzas decidiera regalar su producto a personas que viven en situación de calle, donde uno de los hombres agradeció de manera efusiva el gesto.
“Se lo voy a llevar a una mujer que con mayor razón va a agradecer. En los momentos difíciles, con lluvia y todo, hay sufrimiento; pero esto aminora el dolor”, señaló el transeúnte.
La noble labor ha sido realizada por el establecimiento ATM Pizza, ubicado en Boulevard Puerta del Sol de la colonia Colinas de San Jerónimo, en Monterrey.
ATM Pizza regaló su producto a gente en situación de calle que suele reunirse debajo del puente de Antonio L. Rodríguez, cerca del Hospital Universitario.
En un momento en el cual las fuertes lluvias han azotado el área metropolitana, esta noble labor deja en evidencia la calidez humana con la que viven muchas personas de la ciudad.
Esta pizzería de la colonia Colinas de San Jerónimo ha destacado por su servicio a cualquier momento del día. Con un producto que llega hasta la madrugada gracias a su trabajo a domicilio desde las 9 de la mañana hasta las 6:00 a.m. del siguiente día, ATM Pizza está comenzando a ser un gusto particular para los regiomontanos.
Monterrey y los municipios aledaños son una enorme zona urbana que de manera constante se inunda.
No se requiere la aparición de huracanes para que el agua se vuelva un dolor de cabeza, ya que a veces con una breve tormenta basta para que colonias, calles y avenidas se conviertan en espacios anegados por el agua.
Pero, ¿a qué se debe esto?
Existen varios factores que hacen de la zona metropolitana de Monterrey una zona de inundaciones, aquí algunos de ellos.
1.- La ubicación
La ubicación de Monterrey y los municipios metropolitanos es bastante sui generis: es un gran valle rodeado de montañas.
Asimismo, el terreno de la Sultana del Norte es bastante irregular, pues existe una gran cantidad de cañadas y elevaciones, lo cual produce corrientes de agua y formación de grandes encharcamientos cada que llueve.
Esta es un “arma de dos filos”, ya que por un lado son un escudo contra los huracanes y tornados, pues rompen las rachas de viento, sin embargo, cuando llueve producen una serie de escurrimientos que caen a gran velocidad hacia la ciudad, saturando arroyos e inundando calles y avenidas.
Situación que se complica con el arrastre de lodo, rocas y vegetación.
2.- Ríos y arroyos
En la ciudad hay pocos ríos vivos, siendo el más importante el río La Silla. El Santa Catarina “revivió” tras el huracán “Alex”, mientras que el Pesquería se mantiene intermitente.
De estos, el de mayor peligro es el río Santa Catarina, esto debido a que surge justo en la zona montañosa de la Huasteca, por lo que el agua baja a gran velocidad por el grado de inclinación de su cauce.
Pero hay que tener en cuenta que existe una gran cantidad de arroyos y cauces naturales de agua que a veces perdemos de vista, los cuales se convierten en verdaderos ríos rápidos cuando llueve.
Destacan el arroyo El Obispo, el Topo Chico, Talaverna, los cuales son bastante largos, atravesando amplias zonas de la ciudad.
Asi luce la corriente del Río Pesquería… Imágenes captadas en el sector de Santa Rosa en #Apodaca. Extreme precauciones. pic.twitter.com/JRl04B1JLS
El detalle es que estos y otros arroyos han sido canalizados, sin embargo se les redujo considerablemente el ancho lo cual provoca que el agua “reclame su territorio” y se desborde.
3.- Mala planeación y desarrollo urbano descontrolado
La zona metropolitana de Monterrey ha crecido de manera descontrolada. El crecimiento natural de la población y fenómenos migratorios han derivado en un aumento poblacional.
Ante esto se han construido desarrollos urbanos de manera descontrolada, incluso se han construido fraccionamientos en zonas cercanas a arroyos, con riesgo de inundación o carentes de adecuados sistemas pluviales.
4- Deficiente sistema de drenaje
Desde hace muchos años se ha señalado que el sistema de drenaje de Monterrey y los municipios aledaños es ineficiente e insuficiente.
Incluso desde el año 2000, cuando la gubernatura era ocupada por Fernando Canales, se planteó la grave problemática del sistema pluvial.
En 2008 se planteó un proyecto de mejora al sistema pluvial para evitar inundaciones, sin embargo de quedó en pausa.
“Invertimos poco en temas como el drenaje pluvial que son, de fondo, importantes. Evidentemente nos hace falta infraestructura de pluviales y el mejor ejemplo es el arroyo de Topo Chico, pues ahora tenemos más escurrimiento y menos infiltración, así que no es raro que cada vez que llueve, vuelva una serie de inundaciones”, explicó al respecto el urbanista Moisés López, citado por Índigo.
Pero también nosotros tenemos parte de culpa y es que el mal hábito de tirar basura en las calles, arroyos y ríos produce el colapso del ya de por sí deficiente sistema de drenaje, facilitando así inundaciones.
El poderoso huracán “Dorian” ha bajado su intensidad hasta colocarse en categoría 2, sin embargo tras su paso por Bahamas dejó un rastro de destrucción.
Al momento se contabilizan 7 muertos, aunque se espera que la cifra aumente considerablemente debido a la magnitud del desastre.
Listen to this pilot, flying over Abaco in the Bahamas, listing what’s “gone” because of Hurricane Dorian pic.twitter.com/MwhAeiI8cl
Además de registran 13 mil casas dañadas, lo que representa el 45 por ciento del total de las viviendas de esa nación.
Asimismo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera que cerca de 61 mil damnificados requerirán ayuda alimentaria.
Impresionante el paso del Dorian por Bahamas, las islas Ábaco las más afectadas y Cruz Roja ya ha calculado que más de 13.000 casas han sido destruidas sólo allí. pic.twitter.com/ib5JQOdXqg
Desafortunadamente, las infraestructuras eléctrica, de telecomunicaciones y caminos de Bahamas resultaron sumamente dañadas, lo cual ha impedido que la ayuda humanitaria y de rescate llegue a las zonas afectadas.
De hecho se han divulgado algunos videos en redes sociales en los que se aprecia a varios bahameños ayudando en los rescates de vecinos que quedaron atrapados en las inundaciones.
Por lo pronto “Dorian” sigue moviéndose lentamente hacia el noreste, bordeando la costa de Florida y de espera que llegue a internarse en parte del estado de Carolina del Sur durante las próximas horas.
Aunque el huracán Dorian se haya debilitado a categoría 2 en las últimas horas, tanto su ojo como sus bandas nubosas todavía permanecen significativas muy cerca al noreste de Florida. Vientos de 165 km/h. 📽️ @NOAASatellitePApic.twitter.com/hiMQIAYMHx
Como es una costumbre, nada más llueve con cierta fuerza y la zona metropolitana de Monterrey se convierte en algo parecido a Venecia.
Los encharcamientos e inundaciones son por desgracia una constante en varios puntos de la ciudad, por lo cual debemos tener bien ubicados cuáles son estos “focos rojos”, para evitar quedar atrapados en ellos durante algún día de lluvia.
No olvidar que en las próximas horas llegarán al estado los efectos de un ciclón tropical que se encuentra en el Golfo de México, el cual originará intensas lluvias desde este día las cuales se prolongarán hasta el próximo jueves.
Focos rojos de inundación en la zona metropolitana de Monterrey
Por principio de cuentas hay que considerar que los puntos más peligrosos durante lluvias intensas son los pasos deprimidos y zonas cercanas a ríos y arroyos.
Partiendo de esto, pasamos a enumerar algunos de los puntos de mayor conflicto por encharcamientos e inundaciones en los municipios de la zona metropolitana de Monterrey.
Crece la alerta en Nuevo León ante la formación de una zona de baja presión en el Golfo de México, lo que traerá altas probabilidades de fuertes lluvias y tormentas para los próximos días en la entidad.
De acuerdo con información de Protección Civil del Estado, las lluvias comenzarán a manifestarse entre la noche de este lunes y el martes, las cuales se mantendrían activas hasta el próximo jueves.
Esta información fue respaldada por el Servicio Meteorológico Nacional, instancia que detalló que Nuevo León, así como Tamaulipas y San Luis Potosí, serían las entidades más afectadas por este sistema.
Por este motivo, el Gobierno del Estado emitió varias recomendaciones a la población para evitar algún accidente, sobre todo extremar precauciones al conducir durante la lluvia, no intentar cruzar pasos inundados, no acercarse a ríos y arroyos, y en caso de chubasco no salir de casa si no es necesario, entre otras recomendaciones.
Las inundaciones provocadas por los huracanes “Gilberto” y “Alex” son recordadas como dos de las peores tragedias ocurridas en la historia de la Sultana del Norte, las cuales dejaron un rastro de muerte y destrucción, pero ninguna de estas se acerca a la magnitud de la inundación de Monterrey de 1909.
Esta catástrofe se dio a finales del mes de agosto del año en cuestión, la cual dejó un saldo estimado de al menos 4 mil 500 muertos tan solo en Monterrey (en el entendido de que en ese entonces había una población de 70 mil habitantes).
En ese entonces no había una forma de clasificar ni nombrar a los fenómenos meteorológicos, menos un sistema para pronosticarlos. Los medios de comunicación de ese entonces no eran efectivos ni tan masivos como los son hoy en día. Por otro lado, a mediados de agosto cayó una fuerte tormenta que provocó inundaciones severas, por lo que la gente ya no esperaba más diluvios.
Así, mientras nadie lo esperaba, un diluvio llegó.
La tarde del 25 de agosto de 1909 comenzó a caer una llovizna que los regiomontanos tomaron como esto, una lluvia leve que refrescaría las calles.
Pero con el pasar de las horas la lluvia, aunque no era intensa, se mantenía constante hasta que al día siguiente la precipitación aumentó de intensidad en varias ocasiones, sin que hubiese alarma por el momento.
No fue sino hasta el viernes 27 de agosto por la tarde cuando el chubasco cayó con fuerza, sin disminuir su intensidad por espacio de poco más de 36 horas.
Era, en efecto, un diluvio. Las casas cercanas al río Santa Catarina fueron desbaratadas por la salvaje crecida del río, la cual se llevaba todo a su paso.
La ciudad de Monterrey se había partido en dos. El terror era absoluto.
El entrañable barrio San Luisito, hoy colonia Independencia, se quedó incomunicado y todos sus habitantes tuvieron que subir lo más que pudieron hacia el cerro.
Del otro lado del río tuvieron que evacuar varias calles hacia el norte, ante el crecimiento desmedido el caudal.
Fue hasta el 29 de agosto cuando la magnitud de la tragedia tomó forma. El puente San Luisito fue destruido por el agua, al igual que cientos de casas.
Lo peor fue la cantidad de muertos que quedaron en las calles, después de ser arrastrados por el agua, al igual que la cantidad de personas que fueron reportadas como desaparecidas y que nunca fueron encontradas.
El centro de la ciudad estaba en ruinas. Se inició con un proceso lento de reconstrucción el cual se vio aún más lento ante los conflictos revolucionarios que estaban por estallar en el país.
A final de cuentas Monterrey pudo sobreponerse a la tragedia, pero por desgracia no aprendimos la lección de respetar las lluvias y el cauce natural de arroyos y ríos, lo cual nos costó caro en 1967 con el huracán “Beulah”, en 1988 con “Gilberto” y en 2010 con el huracán “Alex”.